Fomentando el perdón
Por: Tony Romero
Descubro sus mentiras
y me dicen que estoy loco.
Descubro lo que hicieron
y me llaman mentiroso.
Descubro tantas cosas
que hasta a veces me sonrojo.
Descubro sus sonrisas
y digo: son bien graciosos.
¿Para qué molestarme
y vivir en el enojo,
si siempre he sido alegre
y eso me vuelve dichoso?
¿Para qué alterarme
cuando me siguen sus ojos?
Tal vez, si me persiguen,
es porque yo estoy hermoso.
Si ustedes se divierten
con mi drama y fantasía,
eso me da más fuerza
para hacer mi melodía.
Seguir hacia adelante
mientras Dios me preste vida,
y como soy su hijo,
mi vida está bendecida.
Para que no me olviden,
yo soy el Tony Romero,
el que golpearon duro
y al que quisieron ver muerto.
Pero aquí estoy de vuelta,
aquí andamos de regreso,
y es que, si no lo saben,
me volví un viejito necio.
Yo no busco venganza,
yo no genero veneno,
yo fomento el perdón
y es por eso que lo entrego.
Si no lo quieren, bien;
pues ni modo, ¿qué le hacemos?
Sigan con su jueguito,
que yo sigo en mi sendero.
La vida es muy hermosa
y la quiero disfrutar,
escribiendo canciones
que traigan felicidad.
Ya basta de lamentos
o vivir en la maldad.
Quiero ser amoroso,
bondadoso y servicial.
Quiero cantar muy fuerte,
aunque no sepa cantar.
Quiero seguir de frente,
sin temor a los demás.
Quiero volar muy alto
hasta sentir mi libertad
y decirle: “Te quiero”
al que me quiso aniquilar.